LA IMPORTANCIA DE LA FUNCIÓN EDUCATIVA DE LA FAMILIA

Dibujo

En  nuestros días es necesario profundizar en la función educativa de la familia, abordando por un lado los rasgos que definen la educación que el niño/a recibe en el seno de su familia y por otro, la importancia y la implicación de los padres en la adaptación del niño/a a la vida escolar.

a) Con respecto a responsabilidad educativa de la familia en la construcción de un escenario educativo familiar, hemos de comenzar afirmando que los padres son los que construyen un curriculum educativo familiar y tienen una influencia decisiva en la creación del escenario educativo familiar. Las contribuciones más importantes de la familia como institución educadora son básicamente dos: aquellas que van orientadas a la consecución del pleno desarrollo de la personalidad infantil y aquellas que tienen como finalidad la adaptación de los niños a la vida social, y por ende, a la vida escolar. Los objetivos educativos de la familia pueden ser formulados del siguiente modo:

  • Proporcionar estimulaciones tempranas, variadas y adecuadas tanto en cantidad como en calidad
  • Favorecer la exploración física y social y mediar en la comprensión de la realidad física y social
  • Proporcionar seguridad emocional
  • Establecer una adecuada red de relaciones sociales
  • Potenciar la participación en la vida de la familia y una autonomía progresiva
  • Valorar y favorecer la interacción lúdica
  • Respaldar y controlar el desarrollo del niño como alumno y ofrecerle preparación para la escolarización.

Todos estos objetivos responden a necesidades básicas de la infancia que la familia tiene que satisfacer e inciden de forma global en  todas las áreas del desarrollo del niño: cognitiva, psicolingüística, afectiva, social, etc. Ahora bien, para poder satisfacer adecuadamente esas necesidades, la educación familiar se basa en la existencia de una serie de condiciones que permiten el cumplimiento exitoso de su tarea educadora.

Profundizando en esta cuestión encontramos que las condiciones necesarias  son las siguientes:

  • Un clima adecuado de seguridad y aceptación, un marco coherente y estable. El niño tiene necesidad de seguridad.
  • Atención y cuidados consistentes: la consistencia significa no introducir modificaciones permanentemente en las conductas que siguen con sus hijos, ni tampoco forzar situaciones más allá de sus capacidades de adaptación, que impliquen desconcierto y colusión.
  • Modelos de iniciación a la vida social por impregnación. Los padres son unos modelos preeminentes y exclusivos durante los primeros años de vida.
  • Iniciación a la vida social por el control de la conducta. En el hogar aprende normas y valores sociales gracias al control que hacen los padres de su conducta mediante herramientas como el refuerzo positivo, el castigo, el premio, etc. que favorecen conductas aprobadas y restringen conductas no permitidas.
  • Una adecuada organización ambiental tanto física como temporal. El desarrollo del niño precisa de un ambiente suficientemente rico en estímulos y unas condiciones especiales y temporales adecuadas y bien estructuradas (horarios de comidas, orden, etc.).

Si tomamos como referencia el apoyo afectivo por un lado y por otro el nivel de control y supervisión de los padres podemos delimitar cuatro estilos educativos:

ESTILO CARACTERÍSTICAS REPERCUSIONES
 

AUTORITARIO

Abundantes normas y exigencias de obediencia estricta.Altos niveles de control y exigencias de madurez  y bajos niveles comunicación y afecto explícito.Castigo frecuente y medidas disciplinarias enérgicas Falta de autonomía personalFalta de creatividadMenor competencia social

Baja autoestima

Tendencia a la obediencia, al orden

Poca agresividad, timidez y poca tenacidad en la consecución de metas

 

DEMOCRÁTICO

Dirección de la actividad del hijo de modo racional y orientado al problemaNiveles altos de comunicación y afectoNiveles altos de control y exigencias de madurez

Normas claras y consistentes y cuando es necesario se recurre al castigo pero apoyándolo en razonamiento

Mucho afecto y refuerzo del comportamiento del hijo

Altos niveles de autocontrol y autoestimaCapaces de afrontar situaciones nuevas con confianza e iniciativaPersistentes en las tareas

Interactivos y hábiles en las relaciones sociales e independientes

 

PERMISIVO

Ausencia  total de restriccionesBajo control y exigencias de madurez

Altos niveles de comunicación y afecto

Aceptación de las conductas, deseos e impulsos de los hijos

Poco uso del castigo y la autoridad

Poca exigencia en la responsabilidad

Problemas para controlar sus impulsosDificultades para asumir responsabilidades

Inmadurez y bajo nivel de autoestima

Más alegres y vitales que los hijos de estilo autoritario

Muestran más conductas agresivas y caprichosas

 

INDIFERENTE Bajo control y exigencias de madurezPoca comunicación y poco afectoNo hay normas

Escasa intensidad de los apegos

Relativa indiferencia respecto a las conductas de los hijos

InfelicidadDesarraigoPoco autocontrol

Llamadas constantes de atención

El planteamiento de estos estilos educativos es puramente orientativo y depende de varios factores tales como el momento evolutivo de la familia, tanto de hijos como de padres, la personalidad del padre y la madre, etc.

 

b) Con respecto a las prácticas educativas familiares que nos permiten valorar el papel de la familia en la adaptación de los hijos al desarrollo escolar. Un buen funcionamiento interno de la familia garantizan una adecuada y óptima adaptación del hijo a la escuela. Situación que se puede ver muy beneficiada si además los padres participan activamente en la vida de la escuela.

Como dice Solé (1997: 190):

En el curso de estas experiencias, aprenden valores culturales, nociones, conceptos, maneras de hacer y de ser. De forma muy importante, aprenden como pueden aprender: preguntando, probando, participando en actividades con otras personas…y recibiendo unas u otras respuestas, que estimulan a continuar preguntando, por ejemplo, o que orientan hacia actitudes más reservadas. Como han constatado todos los profesionales de la educación, criaturas muy pequeñas pueden mostrar diferencias importantes en cuanto a la curiosidad que muestran, en cuanto a la tendencia a probar, indagar, preguntar…Parece sensato pensar que estas diferencias pueden tener relación con  las experiencias que se viven en la familia.

Por otro lad, el análisis de las características familiares de aquellos niños que se adaptan mejor a la escuela y que tienen un buen rendimiento académico nos puede servir para formular prácticas educativas más adecuadas en la preparación del niño al entorno escolar:

  • Uso del lenguaje: suele utilizarse un lenguaje más elaborado, más descontextualizado o abstracto, vocabulario más rico, más complejidad gramatical y enunciados más largos. Los padres animan al niño a que lo utilice, a que haga inferencias, reconstruya acontecimientos pasados. Esta utilización del lenguaje estimula en el niño el desarrollo de determinadas habilidades cognitivas muy adecuadas para afrontar las tareas escolares.
  • Organización del entorno: es frecuente la existencia de libros, cuentos, juguetes didácticos que potencian habilidades cognitivas o facilitan el aprendizaje de contenidos importantes para el rendimiento escolar. Aspectos como espacios adaptados al niño, horarios organizados de acuerdo a sus necesidades, juegos compartidos con padres y hermanos que estimulan habilidades como contar, clasificar, realizar inferencias, etc. Por otro lado niños que ven a sus padres leer y escribir con frecuencia, intereses intelectuales y culturales, reciben su ayuda en las tareas escolares, comprueban la exactitud y la limpieza y el orden en sus cuadernos, enseñan a manejar el diccionario y otros materiales, etc., suelen presentar mejor rendimiento académico.
  • Prácticas disciplinarias y educativas de los padres.

En resumen y para concluir, animen a que nuestros niños y adlescentes asuman responsabilidades y a que sean independientes en pequeñas actividades cotidianas.

LA IMPORTANCIA DE LA FUNCIÓN EDUCATIVA DE LA FAMILIA